Sindicalismo cubano, dolor sangrante

En: Sindicales

19 Feb 2012

La zafra azucarera cubana actual, con un buen tramo recorrido ya, muestra un botón alarmante. Los obreros están laborando por doce horas y más, sin que hayan existido protestas considerables, excepto algunos casos donde las administraciones han vuelto a apaciguar a los inconformes. En provincias como Granma. Ciego de Ávila y Holguín, diversas fuentes han informado sobre la eliminación de una cuarta brigada en los turnos de fabricación de azúcar y el aumento de las jornadas a doce horas, sin embargo cuando hay roturas o retrasos en la disponibilidad de caña los jornales, tanto en el corte, transporte o molida suben hasta veintiuna horas, según se ha podido comprobar en las mencionadas provincias.



Sindicalismo cubano, dolor sangrante


Por: Luis Felipe Rojas


Febrero 18 de 2012


La zafra azucarera cubana actual, con un buen tramo recorrido ya, muestra un botón alarmante. Los obreros están laborando por doce horas y más, sin que hayan existido protestas considerables, excepto algunos casos donde las administraciones han vuelto a apaciguar a los inconformes. En provincias como Granma. Ciego de Ávila y Holguín, diversas fuentes han informado sobre la eliminación de una cuarta brigada en los turnos de fabricación de azúcar y el aumento de las jornadas a doce horas, sin embargo cuando hay roturas o retrasos en la disponibilidad de caña los jornales, tanto en el corte, transporte o molida suben hasta veintiuna horas, según se ha podido comprobar en las mencionadas provincias.

¿Qué los mueve a acatar sin titubeos los designios estatales? ¿Por qué mienten los sindicalistas oficiales sobre las condiciones de higiene del trabajo en Cuba? ¿A qué se debe la promoción de José Ramón Machado Ventura como zar cañero y no la de los especialistas y hombres y mujeres con varias décadas de experiencia en el ramo?

En el Convenio sobre el trabajo forzoso, 1930 (núm. 29) la Organización Internacional del Trabajo (OIT) expresa claramente que: ‘El Estado debe abstenerse de imponer trabajo forzoso u obligatorio y no tolerar que otros lo impongan y debe asimismo derogar todas las leyes y textos reglamentarios o administrativos que prevean o toleren el recurso al trabajo forzoso u obligatorio y adoptar medidas para que todo empleo de ese tipo de trabajo, ya sea realizado por personas del ámbito privado o por funcionarios públicos, sea considerado ilegal en el derecho nacional.’ Hasta el momento ha sido el sindicalismo oficialista quien ha instado a los obreros del azúcar a producir como si se tratara de un asunto de seguridad nacional, empleando términos como compromiso revolucionario’ y “esfuerzo decisivo’ para impulsar tales obligaciones. Desde hace varios años los trabajadores de este sector dejaron de obtener estímulos materiales que iban desde un ventilador hasta un viaje a Moscú.

En el Convenio sobre seguridad y salud de los trabajadores, 1981 (núm. 155) la OIT la Organización Internacional del Trabajo (OIT) Señala que: “Salud” en relación con el trabajo, abarca no solamente la ausencia de afecciones o de enfermedad, sino también los elementos físicos y mentales que afectan a la salud y que están directamente relacionados con la seguridad e higiene en el trabajo (artículo 3, c) y e). La exposición continúa durante más de noventa días de zafra en turnos que casi triplican las ocho horas de trabajo, un logro alcanzado en Cuba en las primeras décadas del siglo XX son un lastre al movimiento sindical cubano, impuesto desde el oficialismo, las actitudes totalitarias y el silencio inexplicable de esa numerosa masa laboral que hoy teme enfrentar a sus empleadores por temor a ser tildados de inconformes o ‘líderes negativos.’

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Acerca de este Blog

Pedro Pablo Álvarez Ramos es ex-preso de conciencia de la Primavera Negra de 2003, secretario general del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) y miembro del grupo gestor "Proyecto Varela".

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