Para mejorar la producción de Café en Cuba

En: Opinión

29 Sep 2010

“La crisis cafetalera tiene muchas justificaciones y en parte es verdad que la producción se ha visto dañada unas veces por el azote de los ciclones, otras por la sequía, en los últimos años ha estado muy presente el déficit de insumos básicos y la falta de motivación por los bajos precios, pero no nos llamemos a engaño, el principal problema consiste en la falta de control: la poca atención a los productores, la ineficiente aplicación de la tecnología al cultivo, la escasa siembra, resiembra y poda y la casi olvidada renovación de las viejas plantaciones”.



PARA MEJORAR LA PRODUCCIÓN DE CAFÉ EN CUBA

29-09-2010.

Elías Amor Bravo

Economista ULC

“La crisis cafetalera tiene muchas justificaciones y en parte es verdad que la producción se ha visto dañada unas veces por el azote de los ciclones, otras por la sequía, en los últimos años ha estado muy presente el déficit de insumos básicos y la falta de motivación por los bajos precios, pero no nos llamemos a engaño, el principal problema consiste en la falta de control: la poca atención a los productores, la ineficiente aplicación de la tecnología al cultivo, la escasa siembra, resiembra y poda y la casi olvidada renovación de las viejas plantaciones”.

¿Palabras de un economista crítico con el régimen? En absoluto, artículo publicado en el diario Granma de hoy 29 de septiembre.
Para explicar el drama de tener que importar café por 40 millones de dólares en la otrora potencia productora de este cultivo, se aduce directamente “el principal problema consiste en la falta de control: la poca atención a los productores, la ineficiente aplicación de la tecnología al cultivo, la escasa siembra, resiembra y poda, y la casi olvidada renovación de las viejas plantaciones”.

Falso. Al final, todo se reduce a una sola cuestión: un pésimo sistema de derechos de propiedad, en el que nadie tiene el más mínimo interés en dedicar su tiempo y esfuerzo a algo de lo que sabe que nunca será dueño. La falta de control y de responsabilidad que ahora Granma utiliza para atacar a los pobres cubanos, nada tiene que ver con aquellas confiscaciones masivas de propiedades del comienzo de la llamada “revolución”, las campañas enloquecidas para cultivar café por los “pioneros” en los eriales, donde los guajiros sabían que nunca podría obtenerse este producto, la introducción de nuevas variedades cuya inserción en el suelo cubano no estaba garantizada, o las desforestaciones practicadas en los bosques tropicales donde se obtiene el café de mejor calidad.

En suma, el café, alimento básico de la dieta de varias generaciones de cubanos, se convertía en un artículo escaso, de calidad controvertida, incluso para los importadores que acudían a la Isla a comprobar la calidad del producto, y que se percataban que de vez en cuando, les entregaban gato por liebre, si chícharos tostados de la mejor calidad.

La situación actual es especialmente grave. Con los precios en los mercados internacionales del café y la crisis financiera del la economía cubana no es posible en 2010 asumir unos gastos con cargo al presupuesto estatal de 40 millones de dólares para importar el que se destina al consumo de la población.

El régimen castrista en bancarrota estimula a los productores con precios muy por encima de los que existían y, aunque todavía no satisfacen todas las necesidades, ha incrementado la entrega de aperos de labranza y otros insumos para enfrentar la etapa inicial del programa de recuperación y desarrollo del café. Pero es evidente que estas medidas no han dado los resultados esperados, y hace falta seguir importando café para atender las necesidades básicas de la población.

En el castro raulismo, donde todo títere con cabeza que se mueve es eliminado de la escena política, la máxima de la eficiencia parece haberse convertido en un logro nacional. Mal camino han elegido con tanta arenga crítica y como siempre tanta palabrería, cuando la solución es muy clara.

Devuelvan la tierra a quien la trabaja, garanticen a los guajiros la propiedad de sus tierras, establezcan un marco jurídico duradero de regulación de los derechos de propiedad para todos los cubanos, y dejen trabajar a la gente en paz. Los resultados serán los que ya Cuba demostró en sus primeros 51 años de república democrática y libre que podría conseguir. Incluso mejores, porque el paso del tiempo y el avance tecnológico se encargarán de mejorar las cosas. Como se indica en el artículo de Granma, “Cuba fue en la década de los años 40, según fuentes del Ministerio de la Agricultura, la principal exportadora de café del mundo”. En 2009, la cosecha de café en la Isla apenas alcanzó 5.500 toneladas.

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Acerca de este Blog

Pedro Pablo Álvarez Ramos es ex-preso de conciencia de la Primavera Negra de 2003, secretario general del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) y miembro del grupo gestor "Proyecto Varela".

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