Mariela Castro, la agonía de un mito.

En: Opinión

31 Ago 2010

Cuba es hoy una de las sociedades más intolerantes de América Latina. El gay es discriminado desde que comienza sus estudios en la escuela primaria, donde es tratado por especialistas de la psicología como si fuera un trastorno de la conducta, que es necesario reformar a través de los deportes fuertes y la mano dura del padre en casa.



Mariela Castro, la agonía de un mito.

Foto: Lic. Ernesto Vera Rodriguez


Lic. Ernesto A. Vera Rodríguez*

“Hay que comprender la homofobia para combatirla”.
Louis-Georges Tin


Santiago de Cuba, 31 de agosto del 2010 – El 17 de mayo ha sido reconocido como el día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia, gracias al trabajo y empeño del reconocido investigador Louis Georges Tin. Al frente del Comité IDAHO ha logrado unir a la red de asociaciones LGTB ya existentes, un total de 60 distribuidas por todo el mundo. Este Comité no trabaja solo un día al año, sino que traza estrategias efectivas, como la campaña que lanzara en el 2006 para que la ONU adoptara un texto a favor de la despenalización universal de la homosexualidad. Aunque la petición no fue aprobada, sirvió para que la Iglesia Católica tomara posición contra la violencia homofóbica.

Cuba es hoy una de las sociedades más intolerantes de América Latina.  El gay es discriminado desde que comienza sus estudios en la escuela primaria, donde es tratado por especialistas de la psicología como si fuera un trastorno de la conducta, que es necesario reformar a través de los deportes fuertes y la mano dura del padre en casa.

La discriminación de los homosexuales también puede verse a través de los “chistes” xenófobos que aparecen en la televisión. Sin embargo, la burla y odio mayores se encuentran en el interior del sistema social y político imperante en Cuba, que intenta validar Mariela Castro Espín, Directora del Centro Nacional de Educación Sexual en Cuba, (CENESEX). Supuestamente como defensora de los derechos de comunidad gay.

En el año 2006 irrumpe en escena, con una buena cobertura mediática, presentando en su estrategia metas ambiciosas que ilusionaron a muchos: 1) una modificación al Código de Familia, que permitiría las uniones legales entre personas del mismo sexo con todos los derechos que hoy tienen los matrimonios heterosexuales; 2) una Ley de Identidad de Género, para que se reconozca a los transexuales su cambio legal de género, sin necesidad de someterse a cirugía;  3) las operaciones de cambio de sexo, de reasignación sexual.

Tanto la modificación del Código de Familia como la Ley de Identidad de Género son una quimera, si tenemos en cuenta que estas propuestas llevan ya cuatro años en la Asamblea Nacional, sin que se haya tomado acción alguna.

Mariela Castro ha culpado de esta situación a los “prejuicios”, pero valdría la pena preguntarle: ¿Los prejuicios de quién?, pues ella misma aseguró que contaba con el apoyo del Partido Comunista de Cuba, en el año 2007.

Las culpas han recaído igualmente sobre la Iglesia Católica que, según Mariela Castro, ha frenado la aprobación de las leyes relativas a la identidad de género y la unión legal de homosexuales, promovida por su institución durante años.

Un argumento muy poco válido porque de todos es conocido que la Iglesia Católica no tiene la menor influencia sobre los diputados que emiten su voto en la Asamblea Nacional, mucho menos sobre el Consejo de Estado, máxime si tenemos en cuenta cuán perseguida y burlada ha sido la Iglesia en Cuba durante los últimos 51 años.

La táctica de Mariela Castro falló por las siguientes razones:

1)    Ella, por su condición de protegida es una desconocedora del tema de la homofobia y u base científica es insuficiente.

2)    No atacó la intolerancia desde sus raíces, la base del sistema socialista y en cambio, presentó una estrategia llena de símbolos y golpes de efecto.

3)    Intentó sacar provecho de su condición de hija del Presidente, llevando a todo el mundo el mensaje sutil de que por esa misma razón el régimen aprobaba sus campañas.

Quizás lo positivo de todo esto ha sido la agonía de un mito, por tanto el Centro de Estudios Estratégicos para la Democracia Proactiva, incluirá el tema de la Homofobia como uno de los temas que afectan a la democracia y que deben formar parte de su reivindicación en Cuba.

*El  Lic. Ernesto Vera Rodríguez es el Director del Centro de Estudios Estratégicos para la Democracia Proactiva, “José Ignacio García Hamilton” en Santiago de Cuba. Sito en: José Antonio Saco # 1255 entre 6 y 7 Reparto Santa Bárbara, Santiago de Cuba, Código Postal 90300, Cuba.

Los contactos con el Lic. Ernesto Vera Rodríguez, se pueden establecer mediante su correo electrónico: democraciaproactiva@yahoo.com o vía telefónica: 53 22  646 333

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Acerca de este Blog

Pedro Pablo Álvarez Ramos es ex-preso de conciencia de la Primavera Negra de 2003, secretario general del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) y miembro del grupo gestor "Proyecto Varela".

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