Jose Marti: …Esa futura esclavitud, que… estudia Spencer, es el Socialismo…

En: Opinión

28 Abr 2010

Hoy para satisfacción aunque con mucho dolor y sacrificio los cubanos se están liberando las cuerdas que les han atado y comprometido al fatídico “Socialismo Fidelista”, que no es más que una forma de esclavitud moderna, donde los trabajadores fueron los grandes perdedores en detrimento de una nueva clase de burócratas y serviles del régimen que son la “Nueva Clase” dominante y explotadora. Estos nuevos ricos, han llevado el País a la mayor ruina de su historia, aliándose a empresarios capitalistas sin escrúpulos, condenando a los obreros a las peores condiciones de trabajo así como a los salarios más bajos del hemisferio occidental, y privándolos de un Movimiento Sindical Libre e Independiente que defienda sus verdaderos derechos y reivindicaciones ante los patronos extranjeros y foráneos.



img0592Cuanto dolor y sufrimiento nos hubiéramos evitado los cubanos si de verdad la “Revolución” que triunfo el Primero de Enero de 1959 hubiera sido fiel seguidora de las enseñanzas del  Apóstol de la Independencia de Cuba. El comunismo es la mancha más indecorosa en la historia de nuestro País. Decenas de miles de fusilados y otros miles de desaparecidos, cientos de miles de ahogados en el estrecho de la Florida huyendo del cruel sistema Comunista  impuesto a la fuerza. Más de tres  millones de cubanos, en poco  más de medio siglo han tenido que emigrar hacia tierras lejanas, en busca de libertad, perdiendo sus derechos, sus propiedades y hasta su identidad. Obligados por absurdas leyes a renunciar al derecho de poder regresar a la que es su tierra natal. Todo esto se lo debemos a un maniaco proyecto que se proponía de una forma enfermiza, sembrar las ideas Marxistas Leninistas en la mente del pueblo de Cuba.

Hoy para satisfacción aunque con mucho dolor y sacrificio los cubanos se están liberando las cuerdas que les han atado y comprometido al fatídico “Socialismo Fidelista”, que no es más que una forma de esclavitud moderna, donde los trabajadores fueron los grandes perdedores en detrimento de una nueva clase de burócratas y serviles del régimen  que son la “Nueva Clase” dominante y explotadora. Estos nuevos ricos,  han llevado el País a la mayor ruina de su historia, aliándose a empresarios capitalistas sin escrúpulos, condenando a los obreros a las peores condiciones de trabajo  así como a los salarios más bajos del hemisferio occidental, y privándolos de un Movimiento Sindical Libre e Independiente que defienda sus verdaderos derechos y reivindicaciones ante los patronos extranjeros y foráneos.

Cuanto se hubiera podido evitar con las enseñanzas que nos lego José Martí.  Veamos a continuación algunas reflexiones del gran líder de la Independencia cubana:

SOCIEDAD

La futura esclavitud

Yosvani Anzardo Hernández, Jóvenes sin censura

image001Pensando en por qué le llaman a José Martí el Apóstol, encontré, no por casualidad, sino después de años de afanosa búsqueda, un libro de él; prohibido también en Cuba.

Es curioso que las palabras del héroe nacional sean consideradas subversivas por el actual gobierno, cuando lo utiliza como símbolo de unidad nacional.

Y como las palabras de Martí son más importantes que las mías, hoy hablo de él. Y recuerden algo, la lucha ideológica, según nuestra constitución, es legal:

“Por su cerrada lógica, por su espaciosa construcción, por su lenguaje nítido, por su brillantez, trascendencia y peso, sobresale entre esos varios tratados aquel en que Herbert Spencer quiere enseñar cómo se va, por la excesiva protección a los pobres, a un estado socialista que sería a poco un estado corrompido, y luego un estado tiránico…

“…Preocupar a los pueblos exclusivamente en su ventura y fines terrestres, es corromperlos, con la mejor intención de sanarlos…

“…Esa futura esclavitud, que… estudia Spencer, es el socialismo…

“¿Cómo vendrá a ser el socialismo, ni cómo éste ha de ser una nueva esclavitud? Juzga Spencer como victorias crecientes de la idea socialista, y concesiones débiles de los buscadores de popularidad, esa nobilísima tendencia, precisamente para hacer innecesario el socialismo, nacida de todos los pensadores generosos que ven como el justo descontento de las clases llanas les lleva a desear mejoras radicales y violentas, y no hallan más modo natural de curar el daño de raíz que quitar motivo al descontento. Pero esto ha de hacerse de manera que no se trueque el alivio de los pobres en fomento de los holgazanes; y a esto sí hay que encaminar las leyes que tratan del alivio, y no a dejar a la gente humilde con todas sus razones de revuelta.

“So pretexto de socorrer a los pobres -dice Spencer- sácanse tantos tributos, que se convierte en pobres a los que no lo son… Si los pobres se habitúan a pedirlo todo al Estado, cesarán a poco de hacer esfuerzo alguno por su subsistencia…

“Teme Spencer, no sin fundamento, que al llegar a ser tan varia, activa y dominante la acción del Estado, habría este de imponer considerables cargas a la parte de la nación trabajadora en provecho de la parte páupera…

“Henry George anda predicando la justicia de que la tierra pase a ser propiedad de la nación; y la Federación Democrática anhela la formación de “ejércitos industriales y agrícolas conducidos por el Estado”. Gravando con más cargas, para atender a las nuevas demandas, las tierras de poco rendimiento, vendrá a ser nulo el de estas, y a tener menos frutos la nación, a quien en definitiva todo viene de la tierra, y a necesitarse que el Estado organice el cultivo forzoso. Semejantes empresas aumentarían de terrible manera la cantidad de empleados públicos, ya excesiva. Con cada nueva función, vendría una casta nueva de funcionarios… ¡Mal va un pueblo de gente oficinista!

“Todo el poder que iría adquiriendo la casta de funcionarios, ligados por la necesidad de mantenerse en una ocupación privilegiada y pingüe, lo iría perdiendo el pueblo… Como todas las necesidades públicas vendrían a ser satisfechas por el Estado, adquirirían los funcionarios entonces la influencia enorme que naturalmente viene a los que distribuyen algún derecho o beneficio. El hombre que quiere ahora que el Estado cuide de él para no tener que cuidar él de sí… De ser siervo de sí mismo, pasaría el hombre a ser siervo del Estado. De ser esclavo de los capitalistas, como se llama ahora, iría a ser esclavo de los funcionarios. Esclavo es todo aquel que trabaja para otro que tiene dominio sobre él; y en ese sistema socialista dominaría la comunidad al hombre, que a la comunidad entregaría todo su trabajo. Y como los funcionarios son seres humanos, y por tanto abusadores, soberbios y ambiciosos, y en esa organización tendrían gran poder, apoyados por todos los que aprovechasen o esperasen aprovechar de los abusos, y por aquellas fuerzas viles que siempre compra entre los oprimidos el terror, prestigio o habilidad de los que mandan, este sistema de distribución oficial del trabajo común llegaría a sufrir en poco tiempo de los quebrantos, violencias, hurtos y tergiversaciones que el espíritu de individualidad, la autoridad y osadía del genio, y las astucias del vicio originan pronta y fatalmente en toda organización humana. “De mala humanidad -dice Spencer- no pueden hacerse buenas instituciones.” La miseria pública será, pues, con semejante socialismo… Lamentable será, y general, la servidumbre.

“…Pero no señala con igual energía, al echar en cara a los páuperos su abandono e ignominia, los modos naturales de equilibrar la riqueza pública dividida con tal inhumanidad… que ha de mantener naturalmente en ira, desconsuelo y desesperación a seres humanos que se roen los puños de hambre en las mismas calles por donde pasean hoscos y erguidos otros seres humanos…

“Nosotros diríamos a la política: ¡Yerra, pero consuela! Que el que consuela, nunca yerra.”

Tomado de las Obras Completas, tomo 15, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana 1975, páginas 387-392.

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Acerca de este Blog

Pedro Pablo Álvarez Ramos es ex-preso de conciencia de la Primavera Negra de 2003, secretario general del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) y miembro del grupo gestor "Proyecto Varela".

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