El cuentapropismo y la sindicalización

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29 Nov 2011

(Por Aimée Cabrera) Algunos  trabajadores por cuenta propia tienen sus dudas en cuanto a la sindicalización; por una parte hay quienes no  muestran cierta disposición para asociarse al sindicato, mientras que otros están  a la espera de asociarse, si la labor que realizan llena sus expectativas, pero no se puede dejar de mencionar a quienes […]



(Por Aimée Cabrera) Algunos  trabajadores por cuenta propia tienen sus dudas en cuanto a la sindicalización; por una parte hay quienes no  muestran cierta disposición para asociarse al sindicato, mientras que otros están  a la espera de asociarse, si la labor que realizan llena sus expectativas, pero no se puede dejar de mencionar a quienes ya   están afiliados.

Los que pertenecen a este último grupo, se desempeñan en su mayoría, como trabajadores  estatales. En regiones fuera de la capital existe cierto éxito en cuanto a la  sindicalización, varios cuentapropistas contaron sus experiencias al diario Trabajadores (1).

Maximiliano Rodríguez, vendedor de alimentos en el municipio Corralillo, provincia Villa Clara, optó por afiliarse al sindicato del sector del comercio y la gastronomía con otros tres colegas; a nombre de los cuatro reconoce que su nivel de información ha mejorado y dice sentir seguridad ya que tienen a quien exponer sus dudas o quejas, de las que siempre reciben respuestas convincentes.

Otra experiencia narrada en este reportaje es la de la cuentapropista Sonia López, de la misma localidad, quien trabajó en un momento de su vida en un atelier de la zona, y con su molino de arroz, ayudaba a sus vecinos, pero decidió cobrar por sus servicios y afiliarse al sindicato.

Relata López quien fue parte de su vida una ama de casa, que el recibimiento sindical la hizo “sentirse importante”; el sindicato le certificará el tiempo que laboró en el atelier del pueblo y la orienta en su actual desempeño como molinera.

Teresa Molina, secretaria general de la CTC en este municipio villaclareño, dice al diario de los trabajadores cubanos que “Para afiliar a estos compañeros hay que visitarlos de manera individual y se agrupan según su voluntariedad, en comités sindicales o delegados sindicales elegidos por ellos y subordinados a secciones sindicales de centros de trabajo afines a la actividad que realizan.

En el municipio de San José de las Lajas, en la provincia Mayabeque existe también un destacado nivel de sindicalización por parte de los trabajadores por cuenta propia.(2)

LIdia López,  Ludisbey Reyes,  Odelmis Creagh y Misleidis Jerez, miembros del secretariado de la CTC de este municipio, quienes atienden distintas secciones sindicales, así como  Elsa Riverón organizadora del sindicato municipal del comercio aprueban con satisfacción la interacción propiciada a partir de la  atención brindada a los trabajadores no estatales.

No obstante, estos dirigentes reconocen que si bien les explican a los cuentapropistas afiliados sus dudas, con vistas a orientarlos de forma debida y solucionar problemas que surgen en  cada una de las actividades que atienden , el objetivo primordial en cuanto a la sindicalización de estos trabajadores privados es ir “en busca de mayor control, orden y disciplina”.

Las experiencias de los  cuentapropistas no siempre están a favor del sindicalismo. Cierto temor se percibe en muchos de estos trabajadores hartos del centralismo estatal, quienes por no tener más posibilidades laborales, han tenido que desempeñarse en estas actividades para sobrevivir.

En la capital los cuentapropistas, en su mayoría, quieren prosperar por su propio esfuerzo, y para nada desean sindicalizarse. “Yo trabajé desde que era casi un niño, la chequera que me dan no es gran cosa, por eso tengo mi “trabajito” cómodo en el portal de mi casa, pero ¡de sindicato no me hable!, no estoy pa´teque (para que lo manipulen)”-dice un anciano que guarda bicicletas en el portal de su humilde residencia en el capitalino barrio del  Vedado.

“A mi no me interesa eso del sindicato. Mi marido y yo nos levantamos antes que amanezca y ya a las seis (de la mañana) llega la gente a tomarse su buchito de café, o su pan calientico con mantequilla y café con leche. Hasta las mamás compran dulces para la merienda de los muchachos”- expresa con amplia sonrisa una vendedora de alimentos del municipio Centro Habana.

Su pequeña vivienda brilla de limpia, ni hablar de las tazas, vasos y platos donde sirve atenta, lo que le pidan. Su esposo  muy eficiente, la ayuda para ofertar alimentos fritos preparados al momento. Entre comentarios del clima, el transporte o el halago y el agradecimiento, mantienen abierta su mini cafetería hasta las seis de la tarde, horario en que los dos limpian hasta la acera donde se paran los clientes. 

A poco más de un año de comenzar la nueva modalidad laboral, aún quedan muchos detalles por perfeccionar. Los vendedores ambulantes se quejan del acoso y prepotencia de los inspectores, los que tienen medios de transporte no tienen  talleres para  resolver sus reparaciones más urgentes. Siguen sin aparecer los almacenes que provean a los cuentapropistas de todo lo que necesitan.

Por eso, las tiendas y almacenes tanto en moneda nacional CUP, como en la moneda convertible CUC lucen desabastecidos. Los cuentapropistas tienen que pagar cada vez más contribuciones al Estado y desaparecen las mercancías más baratas en el mercado.

La competencia los obliga a buscar nuevas estrategias, esas que les da la vida con su labor diaria, o que viene  del buen consejo de un vecino o un observador, esa que por el momento,  jamás vendrá de los  que dirigen las secciones sindicales de los distintos sectores, subordinados  a la dirigencia de la CTC, cuyos líderes solo obedecen lineamientos partidistas, muy lejanos de propiciar la aprobación de  los  sindicatos independientes.

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Acerca de este Blog

Pedro Pablo Álvarez Ramos es ex-preso de conciencia de la Primavera Negra de 2003, secretario general del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) y miembro del grupo gestor "Proyecto Varela".

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