Con franqueza

En: Opinión

11 Ene 2012

El contacto de esos que salen de Cuba con sus familiares y amistades que dejan en Cuba ha dado lugar a un fenómeno de experiencia y enseñanza que desconocía la población cubana y ya es dominio de todos. Se trata de la frustración de los que han ido arribando a esos países “libres, democráticos y capitalistas” que no tienen comunismo, hermanos Castro, ni sistemas totalitarios. Ese conocimiento del mundo exterior que se sobredimensionaba y exageraba dentro de Cuba comenzó en 1980 con el traslado de miles de cubanos al Perú y hoy también llegan numerosos lamentos desde México, Ecuador, Honduras y otros países. Todos quieren volver a emigrar de esos países para Estados Unidos.



Con franqueza


Por: Oscar Peña

Periodista cubano

Enero 10 de 2012

¿Quién garantiza que mañana Cuba no tenga esos penosos cuadros sociales de América Latina? Obviamente esas dudas frenan los cambios en Cuba

Oscar Peña

Con “tantas horas de vuelo” en la problemática cubana y comprometido solo con la verdad y lo mejor para mi patria afirmo que un factor conspirador contra el cambio en Cuba no solo ha sido la negativa de las altas autoridades del vitalicio régimen a propiciarlos y encaminarlos, también es la ausencia de fuerza de vapor ciudadano que existe dentro de las medianas y bajas estructuras de dirección y sobre todo a nivel de la base, del puro pueblo. No es solo miedo a la represión. Tampoco observan o ven en lo que se le ha propuesto una alternativa de calidad y seguridad para aplicar en Cuba. No es el pueblo comunista, ni fidelista, ni está conforme, pero es un pueblo muy inteligente, cómodo y práctico que ante la realidad del mundo –y en especial– de la muy fea vidriera de sus vecinos latinoamericanos no encuentran la gasolina espiritual, fuerza o convencimiento para considerar que lo otro es lo mejor. ¿Confusión o creencia verdadera? Ese es el freno que junto al policía llevan los cubanos dentro de ellos.
Si el lector no es de los que leen predispuesto de antemano al articulista porque no expresa lo que quisieran leer, o no es un irresponsable vendedor de sueños baratos y falsos a su pueblo, va a entender el punto. Escribimos con la certeza que los cubanos que leen estas páginas dentro de Cuba y el exterior son personas sensatas, analíticas y pensantes que también se han preguntado en más de una oportunidad: ¿qué pasa con la ausencia de cambios más profundos en Cuba? ¿Por qué el punto muerto de la sociedad cubana no está solo en la dirección del país y esta también en el pueblo? Lo poco que se ha hecho en acciones cívicas han sido solo muy pequeños casos aislados y en algunos casos –aún más tristes– malamente teledirigidos por torpes sargentos políticos desde Miami creyendo que esa es una dictadura más de las que se conocen de América Latina.
Inicialmente desde 1959 el puerto directo a desembarcar de los que se iban de Cuba era Estados Unidos, donde no abunda el desengaño; sin embargo, con el decursar del tiempo y estimarse cada día más mala la situación del país, el pueblo cubano ha ido buscando amistades extranjeras y contactos que le propicien visas o cartas de invitación para emigrar para diferentes países. Así hemos visto incrementarse como nunca la estancia de cubanos en varios países latinoamericanos.
¿Qué ha venido sucediendo? El contacto de esos que salen de Cuba con sus familiares y amistades que dejan en Cuba ha dado lugar a un fenómeno de experiencia y enseñanza que desconocía la población cubana y ya es dominio de todos. Se trata de la frustración de los que han ido arribando a esos países “libres, democráticos y capitalistas” que no tienen comunismo, hermanos Castro, ni sistemas totalitarios. Ese conocimiento del mundo exterior que se sobredimensionaba y exageraba dentro de Cuba comenzó en 1980 con el traslado de miles de cubanos al Perú y hoy también llegan numerosos lamentos desde México, Ecuador, Honduras y otros países. Todos quieren volver a emigrar de esos países para Estados Unidos.
Todo este conocimiento del pueblo cubano tiene una silenciosa indagación en la mente de los cubanos de la isla que los fumiga y detiene. ¿Quién garantiza que mañana Cuba no tenga esos penosos cuadros sociales de América Latina? Obviamente esas dudas frenan los cambios en Cuba. Confieso que a mí también me preocupan mucho.
Y es por eso que siempre he defendido y defiendo hacer cambios tomando lo positivo que tenemos y que es mérito histórico de todo el pueblo de Cuba. Si en Cuba ayer y hoy tuvimos y tenemos atención a la salud, la educación y la niñez, nunca podemos perder esos altos escalones. Expresar estos puntos no es apoyar al régimen, sus crímenes y abusos, sino expresar una verdad que debe ser orgullo de todos los cubanos. Si en Cuba no ha tomado nunca fuerza y desarrollo la drogadicción, el narcotráfico, la separación racial, los niños trabajando en edad escolar, las armas de fuego y los altos índices de crimen en la población, la limosna callejera, el desahucio y otras penosas fealdades sociales, entonces comprometámonos todos públicamente a alcanzar libertad y democracia pero garantizando esos valores. De otra forma no vale la pena.

Tomado del Nuevo Herald

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Acerca de este Blog

Pedro Pablo Álvarez Ramos es ex-preso de conciencia de la Primavera Negra de 2003, secretario general del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) y miembro del grupo gestor "Proyecto Varela".

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