Análisis y preocupación del CUTC por situación de la clase obrera

En: Laborales

22 Sep 2010

Estas medidas lejos de resolver el problema económico cubano constituye una agravante para las personas desempleadas, obligadas a solicitar licencias y desenvolverse como trabajadores por cuenta propia, con un impuesto demasiado alto en relación al precio de los productos en el mercado en divisa, los bajos salarios y los altos precios en los mercados agropecuarios estatal y privado de la actualidad cubana, lo cual provocará una alarmante subida del importe de los productos básicos necesarios a las familias cubanas (como el transporte y el resto de los estipulados), lo cual ya provoca descontento e incertidumbre de quienes aún se encuentran laborando.



CONSEJO UNITARIO DE TRABAJADORES CUBANOS(CUTC)

ANALISIS Y PREOCUPACIÓN DEL CONSEJO UNITARIO DE TRABAJADORES CUBANOS POR SITUACIÓN DE LA CLASE OBRERA

Aunque no tenemos el documento de la Gaceta Oficial de la República de Cuba aún, acorde a los informes oficiales nos atrevemos a realizar las siguientes consideraciones, sobre las cuales tenemos algunas dudas que solo el instrumento oficial  legal podría despejar.

De acuerdo con  fuentes oficiales  la tendencia es crear fuentes de empleos privados que integren a las filas de trabajadores por cuenta propia, un paso hacia un sistema precario capitalista en una sociedad donde  el gobierno es incapaz de sostenerse y mantener sobreviviente a la sociedad civil.

Para los nuevos desempleados, previstos para ser trabajadores por cuenta propia, la  carga fiscal se estipula entre un 30 y un  35 %, respecto a los ingresos brutos y una utilidad entre el 20 y el 25% con relación a los mismos.

Estas medidas lejos de resolver el problema económico cubano constituye  una agravante para las personas desempleadas, obligadas a solicitar licencias y desenvolverse como trabajadores por cuenta propia, con un impuesto demasiado alto en relación al precio de los productos en el mercado en divisa, los bajos salarios y los altos precios en los mercados agropecuarios estatal y privado de la actualidad cubana, lo cual provocará una alarmante subida del importe de los productos básicos necesarios a  las familias cubanas (como el transporte y el resto de los estipulados), lo cual ya provoca  descontento e incertidumbre de quienes aún se encuentran laborando.

Tenemos conocimiento, y el CUTC ha  dado orientaciones precisas, de trabajadores que recibieron de la administración el ultimátum que se dará el  25 del presente, donde sin miramientos ni  legislación al respecto se le dirá a  si se quedan o se van de su entidad laboral.

Según las fuentes la recaudación fiscal se estima en  más de un 400%  en los trabajadores por cuenta propia que, según datos, el año pasado aportó  el 1% de ingresos tributarios, nada representativo para la economía cubana.

La cifra prevista de nuevos empresarios privados -250 000-  enfrenta una masa de personas carentes de economía y sin un centavo  en el banco que los lleve a emprender un negocio, so pena de endeudarse con el Estado. Es una cruda realidad que impone una economía deteriorada y un gobierno  incapacitado de llevar la hacienda adelante y que ahora trata de enmendarla con impuestos imposibles de asumir, a no ser a cuenta del pueblo y la clase obrera, sin dar el paso que realmente se requiera: la apertura a los capitales de cubanos con dinero para invertir, muchos de los cuales se encuentran en diversos sectores de la economía, sobre todo los intermediarios, el sector agropecuario privado y otros.

Se propone un impuesto entre un 10 y 40 %, acorde a la actividad donde se desempeñarán, de la siguiente forma:

•    Alimentación y el transporte,  un 40 % de sus ingresos.

•    Artesanos y constructores,  30%.

•    Servicios personales y artísticos,  25 %.

•    Alquileres de apartamentos  un 20 %.

•    Otras actividades,  10 %.

•    Vendedores de frutas y verduras es del 5 %.

Tenemos las siguientes dudas:

•    Si el  25% para la seguridad social es aparte de los impuestos, lo cual encontramos demasiado cruel y duro para los nuevos trabajadores y conllevaría a una modificación de la reciente Ley de Seguridad Social, No. 105 de 2005, lo cual demuestra inestabilidad en la jurisprudencia símbolo de la decadencia sin límites del sistema jurídico  cubano.

•    La forma en que se les va a suministrar la materia prima. Preocupa su  venta en divisa,  o no  dar facilidades de pago. Es fundamental que el Estado la  garantice las  diversas formas que pueda adoptar el trabajo por cuenta propia, donde la imaginación y la necesidad se van a unir en aras del sustento familiar. Si no se garantiza, o  vende en precios alcanzables, va a suceder lo mismo que por años padecen  los trabajadores del sector informal.

•    Es necesario que los trámites no se dilaten  por el burocratismo que desde  1959 nos consume. Se impone la necesidad de agilizar los mismos por tratarse del sustento de cientos de miles de familias cubanas.
•    Cómo se van a tramitar los accidentes del trabajo, las enfermedades comunes o profesionales, las licencias por maternidad, las licencias no retribuidas, las vacaciones anuales pagadas, las interrupciones laborales. Estos son aspectos que deben ser regulados para evitar un caos mayor en la economía cubana, de por sí inexistente.
•    Cómo van a operar los sindicatos de estos trabajadores, por ser disímiles las formas del trabajo del sector informal.
•    Los jóvenes trabajadores que estudian y trabajan deben llevar cada seis meses una carta del centro laboral donde acredite que efectivamente se encuentra trabajando. ¿Cómo van a continuar los estudios los mismos si tienen necesidad de trabajar y no pueden integrarse al sistema ordinario del Ministerio de Educación?

El primero de mayo del presente, y se hizo llegar a la Central de Trabajadores de Cuba, propuso lo siguiente:

•    Se dicte una normativa jurídica que se discuta entre los trabajadores, estableciendo el método a seguir para dejarlo sin empleo.
•    Que no sea criterio administrativo dejar en la calle  a un trabajador, sino que  la selección de los desempleados se discuta en asamblea abierta,  dirigida por una comisión  donde no aparezca el Partido Comunista, la Unión de Jóvenes Comunistas, la Administración ni el Sindicato (por no representar los intereses de la clase obrera cubana y no ser contrapartida de la administración).
•    Que se tenga en cuenta las condiciones de los trabajadores a dejar  sin empleo, sobre todo si el mismo está próximo a la edad de jubilación, en cuyo caso no sea desempleado.
•    Que no se dejen sin empleo a los jóvenes y a las  mujeres con hijos, sobre todo las madres solteras y aquellas  que por determinadas circunstancias constituyan el único sostén familiar.
•    Que no prime el criterio de dejar sin trabajo al último que engrosó la plantilla de la empresa, sobre todo si  tiene el nivel correspondiente, demuestra  ser buen trabajador y cumplir los conocimientos de la plaza que desempeña.
•    Que no dejen en su  plaza a trabajadores por el hecho de ser militantes del Partido o la Unión de Jóvenes Comunistas, si no tienen los conocimientos necesarios y  no optimizan sus ocho horas de trabajo. En ese caso  deben ser los primeros a quedar desempleados, a menos que estén próximos a la edad de jubilación.
•    Que los trabajadores que padezcan  una invalidez parcial, producto o no del trabajo, sean respetados y no queden desempleados, porque les va a resultar difícil encontrar un nuevo puesto de trabajo, dadas las circunstancias.
•    Sean desempleados los trabajadores jubilados de las Fuerzas Armadas revolucionarias y del Ministerio del Interior que se desempeñan en otras plazas,  por  devengar dos salarios y se dé oportunidades a los jóvenes, mujeres y hombres, a ocupar las plazas que los mismos desempeñan.
•    Que no sean expulsados de su puesto laboral a  trabajadores que no vacilan en enfrentarse a  la administración partido y Sindicato, ante lo mal hecho.
•    Que no se aproveche esta mala coyuntura para sacar de su puesto de trabajo a obreros por que le caigan mal a la administración, al Partido o al Sindicato.
•    Que no se aproveche esta coyuntura para sacar de su puesto de trabajo a mujeres u hombres negros, religiosos, enfermos, o tengan una inclinación sexual diferente a la tradicional.
•    Los trabajadores que se encuentren de certificado médico, por enfermedad común o profesional, sean respetado y se queden sin empleo.
•    Se respete a las madres trabajadoras que se encuentran disfrutando del año de licencia otorgado por la ley
•    Se respete a los trabajadores que se encuentren en el trámite de peritaje médico legal, bien por enfermedad común o profesional.
•    Que, aunque sea por una vez en la historia de las últimas cinco décadas, se haga un análisis justo y  equitativo a la hora de dejar a un trabajador sin empleo, porque va a repercutir en una familia.
•    Que parte de los desempleados sean miembros de los Comités de Dirección de las Empresas que delinquen a conciencia de los trabajadores y permanecen impunes.
•    Que se piense con tranquilidad qué será de estos desempleados, no sea que la necesidad de llevarse un pedazo de pan a la boca lleve a muchos a delinquir, hacer actos inmorales u otros que mellen la vergüenza que durante años han tenido los trabajadores cubanos.
•    Se deroguen las normas jurídicas que se contradicen, a la luz demás de un millón de desempleados.
•    Se actualice el Código de Trabajo, teniendo en cuenta las  normativas que lo contradicen.
•    Se modifique el Decreto Ley no. 268, Modificativo del Régimen Laboral, de 26 de junio de 2009.
•    Que entre los desempleados se tenga en cuenta el personal diplomático, donde las plantillas dejan mucho que desear.
•    Que entre los desempleados se tengan en cuenta los organismos de la Administración Central del Estado, Ministerios, Poder Popular, Comité central, organismos y órganos, así como dependencias  en las diferentes instancias gubernamentales, a nivel central, provincial y municipal.
•    No se dejen sin empleo a los trabajadores que se encuentren laborando fuera del país, con excepción del personal diplomático.
•    Que se respeten las licencias de los trabajadores del sector informal.
•    Se haga un  ajuste a la Ley No. 105, de Seguridad Social, de 27 de diciembre de 2008, y los  trabajadores próximos a los 60 años los hombres y 55 las mujeres se les otorgue el derecho a ser jubilados, aunque por excepción y una sola vez.
•    Otras.

Sobre esto, expresado el primero de mayo y hecho público, se pronunció y se encuentra trabajando el CUTC.


Ciudad de la Habana,
18 de septiembre de 2010

Dra. Maybell Padilla Pérez
Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos
CUTC

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Acerca de este Blog

Pedro Pablo Álvarez Ramos es ex-preso de conciencia de la Primavera Negra de 2003, secretario general del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) y miembro del grupo gestor "Proyecto Varela".

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