Archivo mayo, 2011

No había mejor sello de identidad que el trabajo que se realizaba. Cuando se decía Cancha se pensaba en el peletero; Cachaco, el funerario, Perfecto, el quincallero, Marco Ferrán, el herrero, Mosquera, el panadero, Agustín, el carbonero. Sin embargo, con el rebumbio que se armó después de la revolución de Castro, lo que uno sabía hacer pasó a un segundo plano.

Cada día resulta más evidente que las reformas aplicadas por el Gobierno de Raúl Castro no han alcanzado los objetivos previstos, sobre todo aquellos determinantes para la salida de la crisis. A casi tres años de haberse adoptado el Decreto-Ley 259 para la entrega de tierras en usufructo y distribuido más de un millón de hectáreas, no aumenta la producción agropecuaria. Incluso en 2010 descendió en un 2,8 %, sin incluirse la desastrosa cosecha cañera 2009-2010, con un misérrimo rendimiento de 27 toneladas de caña por hectárea.

No figura en mis preferencias analizar los textos de los pregoneros oficialistas cubanos que pululan en la blogosfera, pues francamente siento que, como decía Marx, se colocan por debajo de la crítica. Siempre sucede con los extremistas de todas las aceras: son necios hasta el hastío. Y no hay manera de criticar la necedad. Menos aún cuando los necios se muestran orgullosos de su condición.

Salvador Allende no se suicidó, ni murió bajo las balas de los militares el 11 de septiembre de 1973. Durante el asalto contra el palacio de la Moneda, el presidente de Chile fue cobardemente asesinado por uno de los agentes cubanos que estaban encargados de su protección. En medio de los bombardeos de la aviación militar, el pánico se había apoderado de los colaboradores del jefe de Estado socialista y éste, en vista de la desesperada situación, había pedido y obtenido breves ceses de fuego y estaba, al final, decidido a cesar toda resistencia. Según un testigo de los hechos, Allende, muerto de miedo, corría por los pasillos del segundo piso del palacio gritando: “¡Hay que rendirse!”.

No sólo se trata de acallar el discurso democratizador de los disidentes y evitar que se multiplique, sino que el Estado impone, precisamente en el espacio público, la violencia como método para tratar al que discrepe y, con ello, intenta amedrentar, paralizar, a todo aquel que pretenda seguir el camino.

Pedro Pablo Oliva demostró no temer las consecuencias de sus actos libres y así lo manifestó en declaración pública reafirmando su derecho a autorizar la divulgación de una entrevista en el blog de la satanizada Yoani Sánchez, así como de recibir en su casa taller a personas de cualquier condición, pasando por encima de conveniencias políticas, o del juicio que sobre ellas haga la autoridad de gobierno.

El destacado escritor y poeta argentino Fernando Gil presentará su libro ” Una tumba sin nombre. Vida de Pedro Luis Boitel “, este lunes 30 de mayo a las 12 del día en la sala Valle Inclán del Círculo de Bellas Artes de Madrid, España.

Durante conversaciones con amigos de todas las latitudes y en trabajos periodísticos nuestros lo hemos reiterado una y otra vez. Los comunistas cubanos son unos mentirosos, pero como dice el viejo refrán: Nadie escarmienta por cabeza ajena. Eso fue — desgraciadamente — lo que le ocurrió a Sebastián Martínez Ferraté. El periodista español, convertido en empresario hotelero, jugó con fuego y se quemó.

La distribución de la cuota normada y mensual de huevos- 10 por consumidor – se distribuye en el municipio Centro Habana a finales de mes. Por esos días, se pueden adquirir huevos liberados a $1.50 cada unidad en varios puntos de venta en moneda nacional.

En la actualidad hay gran demanda de materiales para la construcción como son los bloques, cemento, arena, y gravilla. Son miles de viviendas en la capital las necesitadas de remozamiento, y el Estado brinda poca ayuda ante esta crisis habitacional.

Entre las remesas, el “arreglátelas como puedas” (que incluye robo a caja destemplada en todas sus variantes), el jineterismo y el anticuado concepto de “trabajo por cuenta propia”, la tiranía dictatorial cubana está a pocos pasos de alcanzar el estado máximo de satisfacción y disfrute del régimen, largamente buscado en mil variantes de su degenerada existencia, ausente absoluta de la relación obligada con las necesidades de sus siervos: desviar hacia segundos y terceros la responsabilidad de abastecer como gobierno los esenciales mínimos de la población.

Ángel Moya Acosta, exprisionero del Grupo de los 75, ha denunciado ante la Organización Internacional Contra la Tortura, los tratos crueles a que ha sido sometido.


    

Acerca de este Blog

Pedro Pablo Álvarez Ramos es ex-preso de conciencia de la Primavera Negra de 2003, secretario general del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) y miembro del grupo gestor "Proyecto Varela".

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