Archivo febrero, 2010

Zapata Tamayo ha sido golpeado con las esposas y arrastrado por el piso; ha convivido en celdas con enfermo mental y con presos comunes; ha sido mantenido desnudo el tiempo que permanece en la celda de castigo, finalmente, se le ha prohibido asistencia religiosa, y se le ha suspendido sus visitas familiares.

Un botón de muestra de esa realidad es lo que sucede en la prisión Valle Grande, donde todas las compañías están superpobladas y muchos presos duermen en el suelo por falta de camas. Es tan marcado el hacinamiento que, para la media de 120 a 140 presos por compañías, el espacio vital per cápita resulta inferior al metro cuadrado, pues estas tienen una dimensión promedio de 35 metros de largo por 5 de ancho. Los reclusos conviven en literas de a tres camas. Las de arriba superan los dos metros del piso y, en no pocas ocasiones, las caídas desde esa altura provocan serios accidentes.

“Hago una petición al mundo para que le pongan mano dura a Cuba para que mi hijo no muera, una solución rápida para ese hombre que va a morir en las cárceles de Castro. Mi hijo está al perder la vida en busca de una democracia y una libertad para el pueblo cubano,” afirmó Tamayo Danger desde Camagüey al Directorio, ciudad donde se encontraba Zapata Tamayo ingresado en el hospital Amalia Simoni hasta horas de la tarde de hoy.

La situación en Camagüey y Santa Clara es candente y se ha reportado que algunos opositores, entre ellos Guillermo “Coco” Fariñas estaban alentando a los opositores a lanzarse a la calle.

Con toda clase de sofismas y trastocando los efectos de la mala administración y apropiación indebida de las riquezas de la sociedad, la burocracia parasitaria procura soslayar la causa real del desastre, que es realmente la aparición de un tipo de propiedad privada manejada por un grupo de poder en su beneficio. Unicamente se han socializado las pérdidas, sufragadas por el pueblo, sumido en la miseria como consecuencia de este diabólico y fracasado esquema que ha conducido a la nación al desastre.

Estos sistemas se caen o cambian desde adentro, por mucha presión que haya. ¿Qué nos ha faltado a los demócratas cubanos? Pues una solidaridad a nivel mundial, es decir, que haya un consenso entre Europa, Estados Unidos y América Latina, que no lo hay. El Gobierno cubano ha sido muy inteligente en esta política, aprovechando esta mala cara que tienen los norteamericanos, el Gobienro cubano ha sabido utilizar el antinorteamericanismo internacional, de manera que nos identifican a la oposición como que somos producto del imperialismo norteamericano, nos quieren vincular cuando eso no es cierto. En Cuba hay muchas personas que queremos un país independiente, soberano, democrático, lógicamente queremos tener relaciones con Estados Unidos porque yo creo que en ese país hay mucha gente buena y mucha gente positiva, pero eso no quiere decir que aprovemos todo lo que hace su Gobierno.

Ellos han silenciado a la oposición en Cuba, eso ha sido parte de su política y es lo que hemos estado criticando durante todo este tiempo. También han ido a Cuba, no se han entrevistado con la oposición y eso es parte de la política del Gobierno español. El canciller Miguel Ángel Moratinos es parte del Gobierno, y su línea política es la de silenciar a la oposición, de acorralarla y, en este objetivo, se ha unido al Gobierno cubano. Esto es lo que criticamos y si eso le causa alguna contradicción al Gobierno español o si le sientan mal los planteamientos que nosotros damos, pues lo sentimos, pero eso lo vamos a seguir diciendo porque es así. Y yo creo que sí, que todo esto es una especie de venganza por todo nuestro discurso.

Yo no me siento liberado, soy un desterrado desde la cárcel, y siento que me han aplicado el último de los métodos de tortura psíquica: estoy sólo en este continente, enfermo y ahora sin protección económica. Y quizás tenga que vivir debajo de un puente. No puedo afirmar que tenga tráfico de prisioneros, ni decirlo, porque los únicos prisioneros traídos con las condiciones nuestras somos nosotros cuatro.

Además ya me voy acostumbrando, no es la primera vez que me ocurre. Tiempo atrás, en el hotel Telégrafo, del Parque Central, otro camarero se interesó por la entrevista sobre racismo que le hacía a un ciudadano cubano que, para agravar más las cosas, era negro.

Tiene que ver con la manera de defender un criterio y hacerlo valer no importa cuán poderoso, cruel o miserable sea el enemigo. Se trata de la decencia y el respeto -que no debilidad- para defender lo que se quiere. Ninguna causa es buena cuando se defiende con vulgaridad y bajeza. Es culpable el que ofende la libertad en la persona sagrada de nuestros adversarios, más si los ofende en nombre de la libertad. Esto dijo Martí, alguien que entregó más que cualquier otro cubano por la causa de Cuba. Yo agregaría: quien lo permite o estimula es también culpable.


    

Acerca de este Blog

Pedro Pablo Álvarez Ramos es ex-preso de conciencia de la Primavera Negra de 2003, secretario general del Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC) y miembro del grupo gestor "Proyecto Varela".

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